Cálculos renales

En los paseos de los Andarines de la Botica, además de realizar actividad física y divertirnos, también surgen dudas sobre temas de salud que estoy encantada de resolver y que creo que debo compartir no sólo con los que van a los andarines, sino con todo el que quiera saberlo.

El otro día salió el tema de los cálculos renales. La pregunta fue por qué se forman.

Empecemos por el principio: ¿Qué son?

Los cálculos renales son depósitos de materiales que se forman en el riñón. Para entendernos, aprovechando que estamos en una zona vinícola, son como los “posos” que aparecen a veces en las botellas de vino.

Pueden estar compuestos de distintas sustancias:

  • Sales de Calcio: los más habituales, sobre todo las de oxalato cálcico.
  • Ácido úrico: ya sabéis, los que padecéis gota o tenéis el ácido úrico elevado podéis también desarrollar cálculos de ácido úrico en el riñón.
  • Estruvita: aparecen después de una infección, formadas por materiales del metabolismo y desechos de las bacterias que la provocaron.
  • Cistina: son poco poco frecuentes y se deben a enfermedades genéticas.

Muchos de nosotros seguramente tengamos “arenillas”, pero pueden pasar desapercibidas hasta que obstruyen algún conducto renal o los uréteres, y entonces es cuando se produce el dolor tipo cólico, que lo que intenta es expulsarla.

El tratamiento de los cálculos renales es intentar su expulsión, bien de forma natural si son pequeñas o bien “troceándolos” si son grandes con distintas técnicas como la litotricia y evitar que vuelvan a producirse combinando una ingesta adecuada de agua con medicamentos si el médico lo considera necesario. Dependiendo del tipo de cálculo la alimentación también puede ayudar.

¿Por qué sólo algunas personas desarrollan cálculos? 

La formación de cálculos depende de varios factores:

  • Genéticos: si tienes antecedentes en la familia es más probable que también te toque, y hay varias enfermedades genéticas que también predisponen.
  • Composición de la orina: al igual que pasa con la composición de la saliva, la composición de la orina difiere de unas personas a otras, lo que puede predisponer a algunas personas a sufrir este problema. Además, una orina demasiado concentrada por beber poco agua también influye, al igual que dietas demasiado ricas en oxalatos, sodio (sal), bases púricas o proteínas. 
  • Antecedentes personales: si una persona ha tenido cálculos renales es probable que vuelva a tenerlos.
  • Medicamentos: algunos incrementan la posibilidad de que los desarrolles. Si tienes alguna duda puedes consultarnos, pero si son medicamentos prescritos por el médico no debes abandonar nunca el tratamiento sin que él te lo diga. 

¿Qué puedo hacer para evitar que se formen?

Fundamentalmente beber suficiente agua (1,5 ó 2 litros al día salvo que exista contraindicación médica) y si tienes predisposición, dependiendo del tipo de cálculos que suelas desarrollar tu médico puede prescribirte medicación y/o recomendarte disminuir el consumo de ciertos alimentos:

  • Sodio (sal, conservas, embutidos): en los cálculos de calcio, influyen más el sodio y la sal que se ingieren que el calcio. 
  • Proteínas de carácter animal (carnes, pescados y huevos).
  • Alimentos ricos en ácido úrico (víscera, carnes de caza, cerveza).
  • Alimentos ricos en oxalatos (espinacas, remolacha, cacahuetes).

 

Bibliografía:

http://aeu.es/UserFiles/Urolitiasis.pdf

http://uro-litiasis.blogspot.com.es/2013/01/factores-de-riesgo-y-prevencion.html

http://www.kidneyfund.org/espanol/problemas-de-los-rinones/piedras-en-los-rinones.html?referrer=https://www.google.es/

https://www.kidney.org/es/atoz/content/diet

 

https://fedialisis.com/docs/Dieta-01-Oxalatos.pdf