Fernando Torres o “cuando la ayuda puede ser parte de la tragedia”

 

Hace unos días a todos, “colchoneros” o no, se nos heló la sangre viendo a “El Niño” Torres tumbado inconsciente sobre el césped del Estadio de Riazor.

 

Inmediatamente, tanto sus compañeros como sus rivales se apresuraron a ayudar de la forma que ellos consideraban la mejor. Sin embargo, los que hemos realizado algún tipo de formación en Primeros Auxilios y además, como es mi caso, tenemos conocimientos de ortopedia, creo que nos encomendamos cada uno a nuestro credo y rezamos para que llegasen lo antes posible las asistencias y separaran a los jugadores de su compañero.

¿Por qué? Porque a veces la ayuda bienintencionada puede agravar tremendamente las lesiones. Son actos casi reflejos, pero debemos controlarlos. Todos sabemos que a un motorista jamás se le debe quitar el casco hasta que lleguen las asistencias especializadas en hacerlo, sin embargo nos olvidamos de ello cuando no vemos un casco.

Lesiones cervicales y errores con la lengua

En la caída de Fernando Torres, la posibilidad de lesión cervical, corroborada por las declaraciones del “Cholo”  (“Oí el golpe, creo que del cuello, desde el banquillo”) era altísima y de hecho salió del campo con el collarín rígido. Las maniobras de sus compañeros dándole la vuelta con el cuello sin estabilizar e intentando retirarle la lengua podían haber dejado gravísimas secuelas.

Hemos de añadir, además, que como se ha venido informando desde muchísimos sanitarios a través de las Redes Sociales en estos últimos días, aunque parece que a los medios de comunicación no les interesa difundirlo, LA LENGUA NO SE TRAGA. Puede obstruir temporalmente las vías respiratorias, pero hay distintas técnicas para abrir las vías que no incluyen hurgar en la boca.

JAMÁS hay que introducir la mano en la boca de un herido, salvo que veamos un objeto externo obstruyendo sus vías respiratorias, y aún así con precaución, pues además, si está en parada, al realizar la RCP (Reanimación Cardio Pulmonar) suele expulsar el objeto. 

Desmontando mitos

La creencia del ahogamiento con la lengua viene de antiguo, cuando durante un ataque epiléptico el paciente podía morderse la lengua con tal fuerza que desprendiera una parte y se la tragara. NI SIQUIERA EN ESTE CASO DEBE INTROSDUCIRSE LA MANO NI NINGÚN OBJETO EN LA BOCA, pues esa misma fuerza puede llegar a romper el objeto o incluso a arrancarnos los dedos si lo hacemos y entonces ya tenemos dos heridos en vez de uno.

Creo que es urgente que en las escuelas, en los institutos, en las universidades, en los centros de educación para adultos o en cualquier centro docente o sanitario se realicen cursos de primeros auxilios que hagan que cualquiera de nosotros, ante una situación de este tipo, sepa cómo actuar hasta que lleguen los “refuerzos”.

En el caso de Fernando falló la cadena de auxilio, que se conoce con las siglas PAS (Proteger, Avisar, Socorrer). Falló el proteger, pues existiendo profesionales sanitarios allí, en su propio banquillo, se debería haber protegido al jugador hasta su acceso al campo, que fue en segundos. Afortunadamente todo quedó en un susto, pero podía no haber sido así.

Comparto esta infografía que vi en el blog Médico a Cuadros porque me parece que ilustra perfectamente cómo debería haberse actuado el otro día y os dejo un enlace al vídeo sobre RCP del  Portal de Salud Junta de Castilla y León para tener al menos unas nociones sobre cómo actuar

 

Fuentes:

marca.com/futbol/atletico/2017/03/02/58b8982b46163f56418b45b2.html

medicoacuadros.wordpress.com/2017/03/06/que-la-lengua-no-se-traga-cono

Foto principal: Europa Press.